Claves para una buena relación con los medios de comunicación

Claves para una buena relación con los medios de comunicación
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Es riesgoso pensar que una buena relación con los medios de comunicación viene determinada  por el número de publicaciones que se realizan, pues se trata de una cuestión cualitativa y de largo plazo. Después de todo, hablamos de una comunicación profesional entre personas con intereses diversos. ¿La importancia? Simple, pero trascendental. La comunicación externa es un activo esencial para la construcción de la reputación y awareness de una empresa, dos cuestiones que inciden directamente en el éxito o fracaso de un negocio. Y ahí, los medios, juegan un papel fundamental. 

La prudencia, continuidad y pertinencia son tres elementos que debieran estar siempre presentes cuando se habla de un relacionamiento con los medios de comunicación. Por ello, presento aquí cuatro tareas esenciales para un trabajo profesional con los medios de comunicación.

1) Entender cuáles son los medios idóneos para llegar a tus públicos meta. Aun cuando se trata de una misma empresa, la diversidad de la información que genera interesa en ocasiones a algunos medios y en otras no. Se trata de precisión y respeto a la lógica de los periodistas para no saturarlos con temas que se alejan de su foco de atención. Aquí precisa contar con un mapeo vasto y diferenciado de los medios, considerando la relevancia que adquieren los pequeños o medianos portales de información pero que son altamente especializados y que se dirigen a públicos objetivo. Todo suma.

2) Ser constantes. ¿Y si no hay un anuncio en puerta? No importa. Estamos siempre ante un proceso de construcción y fortalecimiento de la relación con los periodistas. El ánimo es estar presentes y darse la oportunidad de conocer el estilo, inquietudes, expectativas, necesidades e intereses de los periodistas y aprovechar cualquier ventana de oportunidad para seguir construyendo una relación con ellos. Y es que en este trabajo surgen ideas para artículos o reportajes que no se tenían previstos.

3) Brindar material de apoyo. Cada vez es más frecuente que un mismo reportero cubra diferentes fuentes, lo que les representa un desafío para darle seguimiento puntual a una sola empresa. Por ello, un envío periódico – mensual, bimestral o trimestral –de algún documento que resuma las novedades de la empresa, facilita su labor brindándole elementos para nutrir sus notas y contextualizarlas oportunamente.    

4) Ser fuentes de consulta. La relación con los medios debe ser bidireccional, un ganar – ganar. Así que en lugar de sólo buscarles cuando exista algo que comunicar, hay que hacerles saber que pueden consultar a la empresa como una fuente experta cuando requieran entender algún tema altamente especializado o técnico. Así, se crea confianza a la par de trabajar la presencia de la compañía como un referente experto en el sector.  El reto es ser receptivo, cooperativo e interesante.

En resumen, el aprender a “hablar” de forma asertiva a los medios implica compaginar sus intereses y necesidades con los objetivos de comunicación de cualquier empresa u organización que busca trascender en dichos espacios. Éste es el camino para lograr una presencia en la esfera mediática, consolidar una imagen entre audiencias diversificadas y posicionar a la empresa como una fuente de información fiable. Todo ello, mientras se construye una relación profesional y respetuosa con los periodistas que será clave, sobre todo, ante situaciones sensibles o de crisis, en donde la confianza, y por ende la reputación de una empresa está en juego. 


Licenciada en Periodismo y Medios de Información por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores Monterrey. Es especialista en comunicación y reputación corporativa, incluyendo relación con medios, manejo de crisis mediáticas y planeación estratégica.